PEJ´22 – PEREGRINACIÓN EUROPEA DE JÓVENES
PEJ´22 – PEREGRINACIÓN EUROPEA DE JÓVENES

PEJ´22 – PEREGRINACIÓN EUROPEA DE JÓVENES

Peregrinación Europea de Jóvenes-Una experiencia desde el voluntariado

Un grupo de algo más de 40 voluntarios vinculados a la Familia Cluny hemos podido vivir desde dentro esta Peregrinación Europea de Jóvenes que ha llevado a unos 12.000 peregrinos hasta Santiago de Compostela; además, hemos acogido 500 peregrinos de diferentes grupos en nuestro Colegio de Santiago.

TESTIMONIOS DE VOLUNTARIOS DE LA FAMILIA CLUNY

Sor Fátima
Sor María Begoña
Sor María
Clara Macicior
Sor Diana
Testimonios

Sor Fátima habla de su experiencia en la Peregrinación Europea de Jóvenes

PEJ´22

¡Vaya PEJ vivida en Santiago de Compostela!
Una peregrinación que ha tenido un gran éxito.
Centenares de voluntari@s a pie de cañón dispuestos a servir, como Cristo, al prójimo.
Días intensos de calor, trabajo pero también de emoción a la espera de los peregrinos.
Los días pasaban y cuando llegaron a la plaza del Obradoiro una explosión de alegría, de fiesta estalló al ver la entrada de los millares de peregrinos que llegaban cansados pero felices por pisar el suelo del apóstol Santiago.
Los siguientes días fueron también muy fuertes: oración de la mañana, catequesis y misa, todos estos actos presididos por un obispo. Allí centenares de peregrinos sentados en el suelo participaban alegremente y escuchaban las palabras que animaban, fortalecían y sobre todo calentaban el corazón de la verdadera alegría de ser cristianos.
Las tardes con conciertos, vigilias, talleres, gynkanas… todo estaba organizado y bien preparado para que todos los grupos: Granada, Córdoba, Málaga, Pamplona, Ávila, y más grupos pudieran disfrutar de este gran evento de la PEJ.
Dos momentos muy fuertes y hermosos: vigilia del sábado dónde 12.000 peregrinos tuvieron ante sus ojos a Cristo vivo presente y dónde adoraron en silencio al que da sentido a sus vidas; y la misa de envío que daba a cada uno de esos jóvenes la misión de ser otros cristos para los demás.
Una PEJ muy hermosa e intensa que ha sido bendición para todos y que, sin duda, dará frutos abundantes.
Gracias a todos los que prepararon este evento, a los delegados de pastoral juvenil y sus equipos que durante dos años han trabajado para que todo salga bien. A los voluntarios que día tras día han dedicado su tiempo, sus fuerzas y sus sonrisas para que los peregrinos se sintieran acogidos y cuidados.
Cristo vive y se notó.

Sor Fátima Neffar

Sor María Begoña comparte.

En medio de un trabajo que me ha apartado de las demás y de los chicos, y de detalles difíciles, mi experiencia ha sido una cadena increíble de reencuentros escuchando heridas y miedos y compartiendo confianza y alegría. Creo que la PEJ ha sido un tiempo de Dios!!!!

Sor M.ª Begoña

Sor María en la Peregrinación Europea de Jóvenes

PEJ22

No sé si sabré poner palabras a lo que ha sido para mí esta experiencia… Quizás pueda resumirse con la letra de aquella canción de Cristóbal Fones, que nos ha acompañado como banda sonora en estos días: “Tu imagen sobre mí es lo que transformará mi corazón en uno como el tuyo, que sale de sí mismo para dar”.
Efectivamente, y desde el minuto 1, he tenido que salir de mí misma, de mi “zona de confort”, dejar a un lado mis miedos, mi inseguridad… y, con el peso del chaleco de “responsable”, centrar mi atención en el otro, y ponerme a “servir”.
Responsable de un grupito de 8 jóvenes, he aprendido de ellos la importancia de que “mis ojos sean fuente de alegría”, y he visto cómo una sonrisa lo cambia todo. Me ha impactado ver cómo preparaban las bolsas de comida, cómo recogían la basura que habían dejado los peregrinos, cómo esperaban durante los tiempos muertos, cómo caminaban de un lado para otro, cómo saludaban uno a uno a quienes indicaban dónde sentarse o por qué fila ir… siempre con su música y su alegría. No hubo quejas (“¡NQ!”, repetían constantemente), ni malas caras… aunque sí cansancio y mucho calor…
Y, por supuesto, Él, que me ha sostenido durante todo este tiempo… Me ha cuidado dejándome recibirle cada día; me ha hecho entender que es por Él por quien me levantaba cada mañana; y me ha regalado un instante de poder sentirle, casi palparle, en aquella vigilia, en la noche, al aire libre, en medio de 12.000 jóvenes, en respuesta a mi “Te quiero, Jesús”…
Había oído hablar de la PEJ del 2010. Ahora lo entiendo… Y es que no es una experiencia para contar, sino para vivir.

Sor María

Una joven nos cuenta…

Testimonio de Clara Macicior (17 años)

Clara Macicior recalca el ENCUENTRO, el AMAR y SERVIR, y el «POR Y PARA»

Ha sido una experiencia que me ha encantado porque ha sido un encuentro con unas personas increíbles, un encuentro con Dios, un encuentro de darte, de ser como reflejo de la frase de «el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir»; ser discípulos de Dios dándolo todo y encontrarse cada día con sonrisas, alegría, incluso cuando estábamos muertos, con algo por lo que seguías adelante, encontrarse con una felicidad auténtica, una oportunidad de realizar unas experiencias increíbles, ya sea en un concierto, en una oración, en una charla con alguien, en cualquier momento… cualquier detalle era importante porque cualquier detalle te llevaba a ser más feliz. No sé, una experiencia de «¿por qué lo hago?» y recordar que el que te hacía estar ahí cada día era Dios. Una experiencia de reencontrarse también con uno mismo. Ha sido increíble, la verdad. Agradezco muchísimo haber tenido la experiencia de haber ido; es imposible describirlo con una palabra pero diría ENCUENTRO porque es un encuentro con Dios, con muchísimas personas, todas geniales, contigo mismo… Un encuentro y un darse a los demás. ¡Increíble!

Y luego, ha habido momentos para todo: para llorar, de alegría, de tristeza, para charlar, para escuchar, momentos de tensión, momentos de paz, momentos de alegría, momentos de cantar, momentos de gritar, todo por una persona, todo por Dios, por los peregrinos, por ayudar al resto de los voluntarios, por dar lo mejor de todo, por darlo todo, por amar, por servir, por estar, por ser, por algo, para algo… es que más que por es también para… por amor, para amar, por servir, para servir, por los peregrinos, para los peregrinos, por los voluntarios, para los voluntarios, por Dios, para Dios. Tantos por y para… Ha sido una experiencia con momentos para todo. ¡He flipado!

Sor Diana: «En todo amar y servir»

PEJ22

¡Dios llama! Tengo el deseo profundo de que cada uno de los 12.000 jóvenes que hemos compartido estos días hayamos experimentado que Dios está tan vivo y presente que en cada momento nos interpela, nos llama a que le sigamos, a que respondamos a su amor, amando y sirviendo. Personalmente, lo he podido vivir al servicio de la Iglesia en este voluntariado que me ha llevado a sentir el cansancio y la limitación, lugar donde quien brilla no es uno mismo sino el Señor. Todo ha sido Gracia; cada sonrisa, cada buen gesto, cada resurgir tras un «no puedo conmigo» sólo pueden ser posibles cuando el protagonista es Aquel que obra milagros en quien le deja hacer. Los he visto en mí, pero, sobre todo, los he visto en cada uno de los jóvenes que han asumido la importancia de su servicio para que todo el trabajo de preparación y programación de otros pudiera llevarse a cabo con éxito.

En todo amar y servir. ¡Seamos testigos de Esperanza! ¡Las respuestas de otros a las llamadas de Dios, a veces, dependen de las nuestras!

Sor Diana

ALGUNOS MOMENTOS DE LOS VOLUNTARIOS DE LA PEJ´22

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